Test o Book

Una de las principales tareas para cualquier fotógrafo, modelo, maquilladora, que comienza su andadura profesional es disponer de un portfolio donde pueda mostrar su trabajo a las agencias y clientes en general. Es deseable que ese portfolio nos enseñe lo mejor de ese o esa profesional. Y es algo que uno o una debe construir con tiempo y cuidado.

Muchas veces vemos anuncios donde se ofrece la posibilidad de hacer un book, en el caso de modelos, por un determinado precio. Sin embargo, esto es un concepto erróneo. Un book para modelos posee una línea temporal que muestra el trabajo realizado en distintas sesiones, normalmente con distintos fotógrafos y distinto atrezzo o vestuario.

Lo que se conoce como “book” en realidad es un “test” que consiste en una sesión de fotografía, con una temática que el o la modelo elige y que, seleccionando las fotografías que considere adecuadas, pasarán a formar parte de su Book profesional. El Test se define por la naturalidad, en el maquillaje, en el vestuario, en el atrezzo. Además, el procesado digital debe ser el mínimo posible.

En realidad un Book profesional debe considerarse como algo vivo, que va completándose y mejorando con cada sesión y que nunca debe considerarse como terminado.

Es evidente que para una modelo que está comenzando, puede resultar muy caro conseguir su book profesional si tenemos en cuenta que, en teoría, debería realizar varias sesiones y elegir las fotos con las características que desee mostrar. Hay, sin embargo, métodos para conseguir empezar a elaborar su propio portfolio con tipos de sesiones como las TFCD y con un coste muy bajo e incluso nulo.

Mi consejo: si deseas empezar a completar tu portfolio elige fotógrafos cuyos trabajos te gusten y, si es posible, acepten TFCD. Ten paciencia y elige las que tu consideres que son tus mejores fotos.

Otro día hablaré de las “polas” y otro tipo de tomas que cumplen otros cometidos para un/una modelo, maquilladores, etc.

No soy modelo, ¿me olvido del boudoir?

La primera pregunta que uno (una en este caso, aunque no hay motivo por que los hombres no puedan posar para este tipo de fotografía)) se hace es ¿por qué me hago una sesión Boudoir?. Vale, pues definamos lo que es la fotografía Boudoir.

Boudoir
Boudoir

La primera definición que viene en el diccionario es “tocador”. Y se entiende como tocador la estancia donde la mujer “se pone bella”, se maquilla, se viste, etc.

Así que ya podemos empezar a tener una idea de lo que podemos esperar de una sesión boudoir. En definitiva se trata de fotografías donde la mujer se muestra sugerente, sensual, atractiva, a gusto consigo misma.

Y lo de “a gusto consigo misma” tiene mucha importancia. En esta expresión se destierra el concepto de “canon de belleza”, el típico “90-60-90”. No importa el peso, la talla, ni siquiera la edad. Basta con sentirse a gusto. Basta con querer mostrar toda la sensualidad que llevas dentro. Es un regalo que te haces a ti misma o, tal vez, un regalo para alguna persona importante en tu vida.

Ya hemos visto que es una sesión Boudoir, veamos ahora como se lleva a cabo.

Si en todo tipo de fotografía la comunicación modelo/fotógrafo es importante, en este caso es imprescindible. Así pues, lo primero será, entre los dos, planificar la sesión. Hablaremos de vestuario, maquillaje, localización, poses, etc. Si observas fotografías de esta temática, puedes ver que el vestuario predominante es la lencería y, en algunos casos, podrás ver en algunas fotos partes del cuerpo desnudas. Pero tu elijes como quieres estar en las fotos. Nada obliga a posar con una determinada prenda. Lencería, camisas, camisetas, camisones, etc. Todas son válidas porque lo que se persigue es mostrar tu sensualidad, tu atractivo y para eso no hace falta ninguna ropa en concreto. Y tampoco, está claro, desnudarse.

Una sesión de Boudoir suele durar unas dos horas, mas el tiempo empleado en el maquillaje y peluquería. Puede realizarse en estudio, hotel, etc. Y, por supuesto, puedes estar acompañada de la persona que quieras.

Posteriormente, se te entregarán, en un pendrive, todas las fotos realizadas, 16 de las cuales, las que tu elijas, procesadas en el ordenador (no retocadas. Lo que buscamos es que tu seas tu y no un personaje inventado). Además, si así lo deseas, puede entregarse un álbum con las 16 fotos elegidas impresas. Si deseas hacer cualquier consulta, rellena el formulario aquí.

Con todo esto, creo que ya tenemos la respuesta a la pregunta formulada en el encabezado.

Por supuesto que no debes olvidarte del Boudoir.

TFCD

Por TFCD (Time For CD) entendemos el intercambio entre modelo y fotógrafo, sin remuneración económica por ninguna de las partes. Se utiliza, no solo con modelos, tambien con maquilladores, estilistas, etc.

Es decir, el o la modelo posan, el fotógrafo hace las fotos y ambos actores se benefician, el fotógrafo, de las poses del modelo y, el/la modelo, de las fotos hechas por el fotógrafo.

Hasta aqui todo correcto. Sin embargo, se deben tener algunos conceptos claros. El TFCD es para el fotógrafo una oportunidad para experimentar pero no es una forma de trabajo “gratis”. Aunque puede resultar legítimo, habiendo acuerdo por todas las partes, beneficiarse de una sesión TFCD para llevar a cabo un trabajo que resultará remunerado no es ese el sentido del TFCD. Por otra parte, tampoco es, para el o la modelo, una forma gratuita de hacerse con un book (aunque, evidentemente, esto supone un gran atractivo para modelos, maquilladores/as, etc). Es, mas bien, una forma que beneficia a todo el mundo y mediante la cual todos los actores obtienen  experiencia, contactos, etc (¡y fotografías!), siempre y cuando se establezcan las condiciones que especifiquen los derechos y obligaciones de cada una de las partes. Y nada mejor que establecer estos derechos y obligaciones mediante un contrato legal firmado por las partes.

El contrato debe ser totalmente legal, es decir, deben figurar los DNIs, las condiciones, el tipo de fotos a realizar, permisos específicos, en uno y otro sentido, etc.

El TFCD se ha convertido en una forma muy utilizada que, estableciendo los límites y condiciones adecuadas mediante contrato, beneficia a todas las partes.

¿Y en la práctica? ¿Cómo se hace? Lo primero, evidentemente, es ponerse en contacto con fotógrafos que participen de este método. Una forma muy rápida es en blogs o páginas especializadas en TFCD, donde, por lo general, se puede ver algo del trabajo de fotógrafos, modelos, etc y elegir aquel o aquella que se adapte mejor a lo que buscamos.

Posteriormente, hablaremos de como queremos la sesión, del número de fotos a entregar, de los derechos de imagen que se otorgan, etc. Y, por supuesto, ponerlo de forma contractual, como he comentado al principio.

En definitiva, si eres modelo, estilista, etc. y deseas comenzar a adquirir experiencia y, a la vez, ir construyendo tu portfolio con todas las ventajas que el TFCD ofrece (economía, control de tus imágenes, etc) la opción del intercambio TFCD puede ser muy interesante.